Un mercado de novela...
| 22.03.2004 07:00 - Semanario Crónicas
El mercado editorial uruguayo se caracteriza por una gran
diversidad de oferta, y por la concentración en librerías
de gran porte. El libro, un producto tan heterogéneo
como efímero, complica la posibilidad de que los llamados
libreros (propietarios de las librerías) puedan captar
la atención del comprador con novedades. Se estima,
asimismo, que por cada libro comprado hay tres lectores.
En general existe la idea de que cada vez se lee menos . Veamos
entonces, en esta investigación, y a la luz de los
pocos datos existentes, si hay un punto de inflexión
o algunos acontecimientos causantes de ese fenómeno
que se percibe a priori. Las ventas de libros están
relacionadas con el nivel de ingresos en el mercado. Pero
esta relación no es directamente proporcional, dado
que aumentan más rápidamente que los ingresos.
Esto es debido a que los bienes culturales no son productos
de primera necesidad: cuando la población mejora su
nivel de vida, aumenta más que proporcionalmente el
consumo de esa clase de bienes. Sucede a la inversa cuando
decae el nivel de ingresos de la población. Hay un
público importante que manifiesta interés por
la lectura pero que no lee. Esta aparente paradoja tiene su
causa en el precio de los
libros, más caros de lo que la gente está dispuesta
a pagar. Por eso se estima que por cada libro comprado, hay
aproximadamente 3 lectores. La creencia de que la lectura
disminuye por la competencia de otros medios debe tomarse
con cautela, ya que la falta de tiempo y el precio suelen
ser las razones más esgrimidas ante la falta de lectura.
Librero en extinción
Desde hace una década se produjo el ingreso al mercado
de editoriales internacionales que comenzaron a desarrollar
su propia distribución. Esto trajo cambios profundos,
tanto en los niveles de precio (inicialmente a la baja hasta
la devaluación de 2002, luego pasaron a ser más
caros que los libros nacionales), mejora en la calidad del
producto, contribuyendo a la profesionalización del
sector y al aumento de la oferta. A pesar de ello, hay poca
promoción del mercado del libro y lo poco que se hace
es tímido y poco profesional. La figura del librero
está en extinción, debido a esta creciente necesidad
de mejorar la gestión y de manejar a las librerías
como empresas.
Es un problema a solucionar, porque la gente sigue prefiriendo
al tradicional librero en el punto de venta, tal como está
plasmado en la película Tienes un e-mail . En el filme,
el duro empresario encarnado por Tom Hanks, heredero de un
imperio editorial abre un local monumental en la misma cuadra
de la clásica Librería de la Esquina propiedad
de la rubia protagonista (Meg Ryan).
Un sitio entrañable donde, fundamentalmente los niños,
encuentran un lugar de esparcimiento y cultura. Pero el mensaje
es justamente la resistencia de la pequeña librería
con todo su romanticismo ante la frialdad por conseguir resultados
de las grandes superficies.
Determinantes de la demanda
Depende especialmente de los grupos de influencia en los cuales
está inserto el consumidor. La gente se siente identificada
con el consumo cultural. Se estima que cuanto más globalizada
está la economía, se acentúa la tendencia
a consumir productos con fuerte identidad local. La demanda
de libros es continua y permanente, lo que lleva a que el
mercado sea muy riesgoso, dado que no es posible anticipar
a priori cuál va a ser la demanda de determinado libro.
Suelen asegurar el éxito de antemano la presencia de
determinados autores, o personajes que llegan a las librerías
empujados por el éxito cinematográfico ( El
Señor de los Anillos de Tolkien, o Harry Potter de
Rowling. La gran mayoría de los libros raramente superan
los 50 ejemplares vendidos. En la mayoría de los casos,
sobretodo en los libros de autor nacional, el producto está
orientado a la satisfacción personal del autor y no
al mercado. Si le sumamos a ello la alta incertidumbre estructural,
notamos una doble difícil de sortear. En el mercado
de libros la oferta es muy superior a la demanda. Muchas veces
se plantean estrategias de penetración por capas de
mercado, se comienza comercializando libros con tapas duras
y altos precios apuntando a un nivel socioeconómico
alto, y
posteriormente, con libros en versión rústica
o pocket. La industria del libro se basa en stocks grandes
y lenta rotación. Por eso las librerías son
las que tienen el mayor porcentaje en el precio final del
libro, para compensar esta dinámica. Además,
se ha generalizado el mecanismo de consignación. Pero
existen otros problemas. La aceleración del conocimiento
que se observa en estos tiempos golpea fuertemente al mercado
de libros. Si
bien amplía los mercados al aumentar la velocidad de
compra, vuelve los títulos obsoletos rápidamente
(sobretodo en los libros técnicos).
Información de una investigación particular
Un estudio de mercado en el que se seleccionaron 7 atributos
que componen una librería ideal arrojó que la
variedad es el atributo más importante. Se pidió
a las personas que valuaran cada uno de ellos del 1 al 10,
siendo 1 nada importante y 10 muy importante. Los resultados
mostraron que la variedad de títulos, la atención
y el precio son las características más buscadas.
Luego le siguen en orden de preferencia la comodidad, la iluminación,
el espacio y
la ubicación del local. De estos datos se pueden extraer
varias conclusiones.
En primer lugar, la variedad de títulos y el espacio
son variables que a priori deberían ir de la mano.
Sin embargo el público comprador prefiere espacios
pequeños en relación con la cantidad de libros.
Esta es una característica distintiva de este mercado
con respecto a otros, donde la tendencia es exhibir pocos
productos. Otro dato interesante es el del precio ya que las
librerías tienen precios estandarizados. En tercer
lugar, si bien la ubicación es el atributo menos valorado,
la experiencia muestra que se prefieren aquellas librerías
que estén cerca de otras opciones de compra
(shoppings, Centro, Pocitos).
Qué se lee
De acuerdo a los datos surgidos de una investigación
realizada por Interconsult en agosto de 2003 sobre los hábitos
de lectura de libros, uno de cada tres uruguayos mayores de
16 años (35%) afirman estar leyendo un libro en el
momento de realizada la encuesta, mientras que otro 19% dice
haberlo hecho en el último mes. El 46% restante no
está leyendo libros, ni lo ha
hecho en el último mes . Los meses de invierno parecen
ser los más propicios a la lectura. En agosto de 2001
y julio de 2002, el porcentaje de personas que declaraban
leer un libro al momento de la encuesta era de 33 y 39% respectivamente,
mientras que en agosto de 2003 es del 35%. Sin embargo en
noviembre de 2000 y diciembre de 2001 ese porcentaje baja
a 25 y 28% respectivamente. Teniendo en cuenta la edad, la
encuesta señala que los más jóvenes son
quienes más leen (70%), aunque menciona que las obligaciones
de estudio pueden ser la principal explicación. De
cualquier manera el hábito de la lectura va decayendo
con la edad, llegando a un 31% de las personas
mayores de 60 años. Los hombres se muestran más
proclives a la lectura de libros que las mujeres: 60% contra
50%.
Libros electrónicos
Los eBooks son textos electrónicos que contienen características
de formato especiales, las cuales permiten su lectura mediante
software especializado.
Los libros electrónicos son un desarrollo reciente
en el mercado de libros y pueden ser copiados a una computadora,
PDA (Asistentes Digitales Personales - o dispositivos Palm)
o computadora de bolsillo, así como a servicios dedicados
o a lectores eBook especiales. Los libros electrónicos
llegaron al mercado hace algunos años y se promocionaron
por su capacidad para ahorrar
papel, dinero y espacio. Varias compañías desarrollaron
dispositivos portátiles especiales para leer los eBooks
que eran aproximadamente del tamaño de un libro normal.
RCA y Franklin (que estaba ya en el campo de los impedimentos
visuales y era conocido como el fabricante del diccionario
parlante Franklin Language Master) tienen actualmente lectores
de libros
electrónicos disponibles en tiendas de departamentos
que venden aparatos electrónicos. Ha habido un gran
entusiasmo de los medios al discutir las ventajas de los libros
impresos y las de los avances electrónicos de los eBooks,
pero el mercado para estos últimos se estancó
después de su presentación inicial. La introducción
de PDAs y computadoras de bolsillo en el mercado masivo, ayudó
de manera inesperada a la proliferación de libros electrónicos.
Los PDAs y las PCs de bolsillo tienen pantallas muy pequeñas,
pero los dispositivos con pantallas a color son mucho más
fáciles de leer, y también se están abaratando.
Los eBooks se copian por lo general a través de una
conexión de Internet a una computadora de escritorio.
Si los libros electrónicos se leerán en un dispositivo
portátil, se sincronizan (se transfieren mediante un
conector especial) de la computadora al dispositivo.
Hay una gran variedad de lectores de libros electrónicos.
También hay muchas opciones de software para los sistemas
operativos Windows, Win C/E Pocket PC, Palm y Mac que le permiten
a su computadora o dispositivo portátil leer el eBook.
Las copias del software de lectura por lo general pueden obtenerse
sin costo alguno. Fuentes de Microsoft estimaron que la venta
estimada de libros digitales para el 2005 podría superar
los 3.000 millones de dólares.
Recientemente, autores como Stephen King decidieron poner
sus nuevas obras a disposición de los usuarios de Internet,
revolucionando el mercado y avizorando una nueva industria
a partir de los libros electrónicos. "Stephen
King nos ha probado que hay un mercado para la comercialización
de libros en la Internet", dijo Dick Bras, vicepresidente
de desarrollo tecnológico de
Microsoft.
Mercado mundial oligopólico
En el terreno de la industria editorial, aparte de algunas
prensas
universitarias, ya quedan muy pocas editoriales independientes
(Norton, Hughton Mifflin, Grove, Beacon), y menos aún,
revistas independientes (como The Nation). El sector de la
revistas y libros está, en su gran mayoría,
controlado por apenas ocho grandes grupos: Hearst, Time Warner,
News Corporation (HarperCollins), Pearson (Viking, Penguin),
Bertelsmann AG (Bantam, Doubleday, Anchor), Viacom (Simon
& Schuster), Advance (Random House, Pantheon, Vintage,
Alfred Knopf), Holztbrinck (Farrar, Straus &
Giroux, St. Martin's Press). Salvo contadas excepciones los
nombres son siempre los mismos. La distribución la
controla el "duopolio" Ingram y Baker & Taylor.
La venta de libros está ampliamente dominada por tan
sólo dos grandes super-cadenas de librerías:
Barnes & Noble y Borders, que han desplazado a los dos
grandes de los 80 (B. Dalton y Waldenbooks).
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